jueves, 25 de septiembre de 2014

Cómo ir preparando tu entrada en el mercado laboral (Entrada mía publicada en el blog OPEM)

Hace unas semanas un paisano bloguero, José J. Alonso, autor de http://www.orientacionparaelempleo.com y al que conocí de casualidad por Internet, me propuso que escribiera una entrada para su blog (que, por cierto, me parece escandalosamente bueno), así que allá que fui, a dejar mi granito de arena en ese ámbito que tanto me gusta que es la orientación (de hecho, acabo de crear DBAU, otro blog, esta vez para los estudiantes de bachillerato que pronto pasarán a la universidad). Sin más dilación, por aquí os dejo mi entrada:
 
 
 
Cuando alguien ya ha abandonado la universidad y aconseja a un estudiante “aprovechar al máximo” la etapa universitaria, uno piensa automáticamente en disfrutar de la libertad que supone no tener cargas económicas y de disponer de su tiempo libre. Sin embargo, detrás de esta frase se esconde otra faceta más práctica y enfocada a otro tipo de disfrute: aprovechar la etapa universitaria para ir “abriendo boca” respecto al mundo laboral para que no te pille desprevenido llegado el momento.
 
No son pocas las personas que exprimen al máximo la dulce época de las aulas hasta el extremo de que el momento de buscar empleo se les echa encima antes de lo previsto. Una de las razones, además de creer que el momento nunca llegará, es el pesimismo inaudito que prodigan los medios. Si te dejas amilanar y recurres al “con la que está cayendo” y “las cosas están muy mal”, posiblemente entres en el saco de los que rechazan la idea de buscar trabajo porque “total, no voy a encontrar nada”. Pero debes saber algo: hay otro saco en el que, personas con la misma realidad ante ellos que tú tienes, deciden prepararse antes de terminar sus estudios precisamente para que el mercado y las circunstancias no les pillen tan vulnerables como uno sale de la universidad si no se ha movido antes. 
 
Por eso, como te puedes imaginar, yo soy partidaria de interpretar la etapa de estudios como un regalo para ir planificando cuáles serán nuestras opciones, qué queremos hacer, cómo queremos conseguirlo, a qué estamos dispuestos para lograr ese objetivo, etc. Recuerda que aplazarlo o evitar pensar en ello no evitará que el momento llegue. Lo primero que debes hacer es hacerte DOS preguntas. Sí, solo dos:
 
  • ¿Quieres seguir estudiando o empezar a trabajar? En el caso de querer seguir estudiando, ¿por qué? No será una forma de prolongar la etapa universitaria y postergar la entrada en el mundo laboral, ¿verdad? Si es así, ojo a las razones equivocadas para estudiar un máster. Si, por el contrario, tienes claro que quieres especializarte en X para entonces dar tus primeros pasos, adelante.

    Cuando se va acercando el abismo del final de la carrera, a muchos les entra el pánico y deciden estudiar un máster por pura inercia con la “excusa” de estar mejor preparados (a veces no tienen claro ni en qué les gustaría especializarse, pero piensan que en el CV quedará muy bien el título). Si no estás seguro de lo que quieres hacer, lo mejor es que vuelques tus esfuerzos en buscar un trabajo y conocer tu sector. Además, ponerte a trabajar no implica descartar la idea de volver a estudiar más adelante (ahora que hay másteres online, por ejemplo). No olvides que pocas cosas te hacen pisar más sobre seguro que empezar a trabajar para darte cuenta de lo que te gusta y lo que no. Una vez toques una o varias ramas, te darás cuenta de si te apetecería dedicar los próximos años a trabajar en ella.
 
  • Si decides que lo que quieres es dar el gran salto y empezar a trabajar, ya tienes una decisión sólida sobre la que dar los siguientes pasos:

    • Estudia tu sector. ¿Qué se pide? Mira ofertas de trabajo de todo tipo y observa qué tienen en común. ¿Piden inglés? Es el momento para sacarte un título (aquí puedes ver cómo me saqué el Proficiency por mi cuenta). ¿Qué características comparten todas las ofertas? De todos los requisitos, probablemente lo que te eche para atrás sea que, como la pescadilla que se muerde la cola, piden experiencia; experiencia que no puedes adquirir si nadie te da una primera oportunidad. Es una realidad complicada, pero es una realidad a la que todos nos enfrentamos al principio. Adopta, pues, la postura de quienes están en el saco de los que están dispuestos a lanzarse a la piscina y superar los obstáculos que se tercien: “Partiendo de la base de que piden experiencia y yo no la tengo… ¿cuáles son las cartas que puedo jugar?”.

      Puedes jugar varias cartas. En primer lugar, y dado que tienes tiempo porque aún estás estudiando, analiza cómo puedes adquirir experiencia antes de llegar a un Empleo con mayúsculas. ¿
      Voluntariado? ¿Cursos con opción a prácticas? ¿Congresos o eventos en los que puedas contactar con gente que te pueda servir de contacto? ¿Estudio online con páginas tipo Coursera y MiríadaX? Estudia tus opciones de adquirir experiencia mientras estudias. Busca las empresas que te interesen (si quieres trabajar por cuenta ajena) o a qué clientes te quieres dirigir (si quieres trabajar por cuenta propia) y estudia qué valoran y requieren.

    • Estúdiate tú. ¿Cuáles son tus puntos fuertes y débiles? Si eres tímido, no querrás estar de cara al público; si te agobias con facilidad, no querrás aceptar un trabajo en el que busquen a alguien que sepa trabajar bajo mucha presión; si eres casero, no querrás optar a un trabajo que pida disponibilidad para desplazarse a menudo.
 
Aquí volvemos a lo que decíamos antes de analizar a qué estás dispuesto para conseguir tu objetivo. Una cosa es no tirarte de cabeza a una piscina que claramente es contraria a tus ideas y otra, rechazarlo todo porque nada se adapta exactamente a tu personalidad o circunstancias. Quien algo quiere algo le cuesta y a trabajar se aprende trabajando. Puede que te sorprendas de lo que eres capaz.

En cualquier caso, la personalidad de cada uno es un mundo y en lo que te debes centrar es en qué puedes ir haciendo en este ámbito: por ahora, con saber qué estás dispuesto a sacrificar, qué te ves capaz de ofrecer y qué límites vas a ponerte, es más que suficiente. Por ejemplo: “Creo que se me da bien explicar X, así que me veo capaz de trabajar de cara al público en X aunque me cueste, pero no estoy dispuesto a salir de mi ciudad”. Ahí ya estás marcando tus límites (no salir de tu ciudad), lo que estás dispuesto a sacrificar/superar (tu miedo a atender en público).
 
Una vez adoptes esa postura, ya sabes qué tipo de trabajo va más contigo y las condiciones que te harán descartar un posible trabajo. Porque recuerda que no se trata de optar a cualquier trabajo por el hecho de trabajar y romper con las horrorosas estadísticas, sino de que ese primer empleo te resulte lo más atractivo posible, dentro de las posibilidades (estás empezando), para que te sirva para conocer por dentro el sector, lo que te gusta, etc. Si sales escaldado por no haber elegido bien dónde meterte, será contraproducente.
 
    • Deja que te estudien a través de Internet/redes sociales. Por suerte, en esta época tenemos a nuestro alcance cualquier tipo de información. Si no la encuentras, es que no la has buscado bien. Tener presencia en Internet es importante, aunque hay distintos niveles y no todo el mundo está dispuesto a todo. Por eso, yo distingo entre tres niveles de presencia:
 
i.      Nivel básico: Es el que, te guste o no, debes tener. Se trata de dos factores básicos: estar en Google y tener un CV atractivo a la vista de quien lo busque. Primero, prueba a buscar tu nombre completo. ¿Qué aparece? Si el primer enlace es tu perfil de LinkedIn o una página de About.me, vas por buen camino (y siempre puedes mejorar más aún tu presencia). Si no aparece nada concreto, ponte las pilas. Posicionarse en Internet lleva tiempo y, por suerte, tú aún lo tienes. Créate un perfil y diseña un CV atractivo. El currículum del recién licenciado ha de ser impecable y estar muy meditado para maquillar la falta de experiencia.
 
 
ii.      Nivel medio: Tener más que un perfil profesional, como una cuenta de Twitter o una página de Facebook en la que, quien te busque, pueda saber más sobre ti (cómo escribes, cómo te expresas, a qué le das importancia, cómo gestionas tu tiempo…). Aunque no te des cuenta, hay mucho que uno puede inferir al ver algo más que un CV. Ya para empezar, si tú tienes una red social que otra persona no, ya tienes más posibilidades de que te encuentren y, por ende, te conozcan. Esto es positivo siempre y cuando des una imagen profesional en ella, claro.
 
 
iii.      Nivel avanzado: Estar presente en distintas redes, ofrecer distintos perfiles y escribir un blog. Ojo, escribir un blog es una buena herramienta para darse a conocer siempre y cuando seas constante, escribas contenido de calidad, bien escrito, relacionado con tu sector y en el que te muestres humilde (como estudiante, no puedes vender humo; eso causaría el efecto contrario en quien te encuentre).
 
 
Como ves, los momentos previos a la entrada en el mundo laboral pueden ser mucho más llevaderos si te lo tomas con calma y no se ven influidos por que se apodere de ti el agobio de “y ahora qué hago” en junio/septiembre. Lo más importante es recordar que, como he dicho antes, no pensar en ello no evitará que el momento llegue. Muévete antes de acabar la carrera. De ti depende que el momento te pille preparado o en tu caparazón. ¿Con qué opción te quedas?

sábado, 20 de septiembre de 2014

"¿Cuántas palabras traduces al día?"

No hay mal que por bien no venga ni debate que no me inspire una entrada :-)



El número de palabras que un traductor profesional traduce al día varía en función de muchos factores que, a menudo, no se tienen en cuenta cuando uno se aventura a realizar una estimación. Para responder a esta pregunta, a mí me gusta hablar de las palabras "netas" (las que quedan listas para entregar), no las "brutas" (las traducidas pero no revisadas). Es decir, que si afirmas hacer 3000, puedas entregar el proyecto al cliente en ocho horas (o lo que dure tu jornada) y garantizar un buen resultado, no que ya has hecho 3000 y "solo" falte pasarle el corrector (luego hablaré de por qué esas comillas). En mi opinión, los principales factores que determinan el número de palabras que uno puede traducir al día son los siguientes:

  • El nivel de dificultad del texto. No es lo mismo un texto médico especializado lleno de cifras, acrónimos y términos específicos que un texto corrido que prácticamente se puede ir traduciendo mientras se lee o con el que tienes mucha pericia. El proceso de documentación suele ser lo que más retrasa el proceso de traducción. De hecho, aunque tengamos en nuestra barra de herramientas enlaces directos a la RAE, el DPD, WR, IATE, Linguee o Google Books, casi siempre acabas buscando más...

  • El par de idiomas. Ya sabemos todos que "lo suyo" es hacer traducciones directas de tu lengua B o C (como yo las inversas no las contemplo, no entro en opinar sobre el ritmo de palabras que se alcanza en ese supuesto). Se suele tardar más en traducir de la lengua C por una razón muy sencilla: no solemos manejar la referencia ni la documentación con tanta soltura como en nuestra primera lengua (diccionarios, webs, glosarios, etc.) y hay que releer más veces el original para asegurarnos de haberlo entendido.

  • La herramienta utilizada. Desde luego que traducir directamente en Word no es lo mismo que usar una herramienta TAO que te propague las traducciones, te muestre resultados de la memoria o incluso te autocomplete las palabras (como AutoSuggest).

  • Tu nivel de concentración. Creo que, junto al nivel de dificultad del texto, la concentración es el factor más importante a la hora de estimar una cantidad de palabras traducidas al día. Cuando es máxima, a menudo las palabras parecen escribirse solas y te vienen los términos a la mente con una rapidez pasmosa.

  • Los procesos posteriores a la traducción. El paso posterior a la traducción suele ser largo y, a menudo, tedioso. El proceso que se sigue para garantizar la calidad es tan importante como la traducción en sí; si el resultado es pésimo, de nada sirve las palabras que hayas traducido. Estos son algunos de los pasos posteriores a la traducción: 
    • Autorrevisar.
    • Pasar el corrector de Word (básico pero fundamental).
    • Pasar los programas de control de calidad pertinentes para garantizar la coherencia, comprobar dobles espacios y la correspondencia de las cifras, etc.
    • Comprobar las etiquetas (y los espacios previos y posteriores).
    • Asegurarse de que se ha seguido la guía de estilo específica del cliente o se han utilizado los términos que pedía.
    • Asegurarse de que se ha sido coherente con el trato tú/usted.
    • Volver a pasar el corrector de Word. Sí, otra vez. Después de todos los cambios y comprobaciones que quizá hayas hecho, merece la pena dedicar unos minutos más a asegurarte de que no hay errores básicos. Pocas cosas hay que den tanta rabia como encontrar errores que se detectan con el corrector...

A esto habría que sumarle posibles problemas que se tengan con el ordenador o el programa. Con reiniciar, que tarde en guardar el archivo por lo que ocupa, etc., ya estamos dedicando más tiempo del previsto. En definitiva, resulta muy difícil especificar cuántas palabras se traducen al día y, sobre todo, hay que tener en cuenta que los recuentos de palabras distinguen entre fuzzies, 100 %, no matches, etc. Si nos limitamos a mirar cuánto hemos traducido sin fijarnos en nada más, podemos hacernos una idea muy equivocada.

En cualquier caso, el número de palabras que cada uno puede traducir al día es un asunto delicado y personal en el que muchos prefieren ser cautos y otros... no tanto. Lo importante es que cada uno tenga la conciencia tranquila, sepa que está entregando un trabajo profesional y, sobre todo, que te vuelvan a llamar. Mientras eso se cumpla, lo demás importa poco. Como dijo Ivars Barzdevics, traductor de Dragon Ball, el año pasado en el Mangafest de Sevilla, "traduce como si cada proyecto fuera el proyecto de tu vida" :-).

lunes, 8 de septiembre de 2014

Cómo ha cambiado el sector 2.0 de la traducción en los últimos 2 años


Dicen que el mundo de la traducción está saturado.

Y yo a veces me pregunto quién lo está más, si el sector o quienes lo forman. Temas como el intrusismo, las tarifas bajas, la presencia en las redes sociales, los anónimos cobardes y las cuentas falsas hacen que, en ocasiones, esta parte del sector parezca violenta, agresiva y opresiva. ¿O acaso tú no te has dado cuenta…? Si no es así, deja que te explique mi visión, ahora que no ha pasado nada concreto y mi opinión no se puede interpretar como una reacción “en caliente” a ninguna realidad trol.

Todo parece haber cambiado en cuestión de un par de años (que es, al menos, cuando yo empecé a moverme por esta esfera 2.0) o, mejor dicho, todo parece haberse desmadrado. Ahora parecemos estar inmersos en una época incierta en la que ya no se aplaude lo que hasta hace unos meses sí, donde dar ponencias ha pasado de aportar disfrute a infundir miedo a algunos ponentes, por el exceso de críticas a las que luego se enfrentan, y donde muchos prefieren no dar un paso en falso que nos cueste un disgusto, una discusión o un malentendido venido a más y alimentado por anónimos.

Pero, ojo, no olvidemos que esto no es sino un gran foro, en este caso digital, donde cada uno tiene su vida y “lo único” que comparte es una profesión. Y lo que no comparte, no se conoce, lo que no quiere decir que no exista. El hecho de que un alto porcentaje de profesionales de la traducción trabaje por cuenta propia y encima delante de un ordenador hace que nuestro sector se preste mucho a la interacción online. Una interacción que, por desgracia, últimamente no siempre es positiva y se expone a muchos roces cibernéticos. Roces que, muy probablemente,  no ocurrirían en persona por dos sencillas razones: porque en la vida real tienes la opción de no acercarte a quien no quieres (a diferencia de redes tipo Twitter y blogs) y porque por escrito todo puede ser distinto y muchos, con la tradicional educación 1.0, se pensarían dos veces las cosas antes de decirlas.

Esta entrada no tiene otro objetivo que el de expresarme, sin más. Como en los viejos tiempos. Como cuando te creabas un blog porque sí para decir lo que quisieras, sin segundas. Esta entrada es para recordar a quienes han llegado hace poco a este mundillo 2.0 que esto no siempre fue así, que antes lo habitual en los foros era debatir, no pegarse; que antes lo normal en las conferencias era informarse, no buscar las cosquillas ni criticar al ponente por la espalda; que antes lo normal era que los trols fueran entes aislados, no una opción más de soltar teóricas verdades subjetivas.
 
Un brindis por la traducción 2.0 de antes, la sana. Por que vuelva.

¡Chin chin!

miércoles, 13 de agosto de 2014

Ikonet, un diccionario visual muy útil para traductores

Estaréis de acuerdo conmigo en que la búsqueda infructuosa de glosarios y diccionarios es de lo más desquiciante que un traductor se puede encontrar. Por no hablar de cuando buscamos una imagen del elemento que queremos traducir, especialmente para traducciones técnicas. Hoy os quiero hablar brevemente de un recurso que quizá no conozcáis y que espero que os pueda ayudar en vuestra labor en algún momento. Se trata de Ikonet, un diccionario visual que os puede resolver la papeleta en ciertas situaciones. También hay versión en inglés y en francés.
La página se organiza por temáticas muy variadas:

 
Estas, a su vez, se subdividen en otras categorías. Por ejemplo, al entrar en "ciencia" vemos varias subcategorías:
 
 
El otro día preguntaba una chica en un foro de traducción sobre términos relacionados con los órganos (instrumentos), para lo que le recomendé Ikonet. En este caso encontraríamos las dos siguientes imágenes usando directamente el buscador de la página o bien poniendo en Google "órgano ikonet":
 
 
 
 
 
 
Si bien es cierto que algunas imágenes son muy simples y no aportan demasiado, otras nos pueden sacar de un apuro, no quizá porque den justo con el término que buscamos sino para, al menos, saber de qué estamos hablando y continuar nuestra búsqueda de forma más específica.
 
Por poner un ejemplo, si veo que el término que aquí se indica es "pedal de expresión", ya podré seguir avanzando en la investigación en Google con búsquedas como "pedal de expresión órgano glosario" o, mejor aún (y como yo hago a menudo), en Google Books, donde podremos escribir "pedal de expresión órgano" y se nos remitirá a un diccionario que confirma que ese es el término adecuado o a una serie de libros especializados donde podremos comprobar que efectivamente "pedal de expresión" es lo adecuado:
 
 
Hasta aquí esta breve entrada. ¡Espero que os sirva! 
 

domingo, 27 de julio de 2014

Cómo sobrevivir en un foro de traducción

Grupo de traductores noveles planteando preguntas en un foro de traducción

¿Quién no ha participado, activa o pasivamente, en un foro de traducción? Te asalta una duda lingüística, compartes algún enlace interesante, agradeces información, preguntas sobre tarif... No, eso mejor no. Bueno, pues sobre la situación del mercado labo... No, tampoco. Pues entonces, sugieres la creación de un colegi... Vaya, tampoco... ¿Quizá dejar caer la maldad de los filólogos que se "entrometen" y "se cuelan" en nuestro sector? Pssss.

Si te decantas por una de estas últimas opciones, probablemente recibas un aluvión de críticas y de comentarios que rozarán o caerán plenamente en la falta de educación, la descalificación y la soberbia. Si eres un traductor novel o con poca experiencia en redes y aún no te has introducido en estos mundillos, recuerda este momento en el que aún piensas que todos los traductores son seres celestiales con gran sensibilidad y respeto por sus compañeros de profesión. Como en todos los sectores, los hay que no.

Si no eres nuevo en estas esferas, ya sabrás de lo que estoy hablando. Lo mismo da uno que otro; al final todos los foros comparten una característica común: en ellos encontrarás a personas capaces de oler carne fresca y deseosas de aleccionar con dureza y superioridad a los primerizos mientras, ya de paso, aprovechan para presumir de lo mucho que ellos saben en comparación contigo. Por suerte, estas personas son las menos y por cada una que veas, te encontrarás con diez educadas y comprensivas. Sin embargo, llaman tanto la atención que parecen más de lo/las que son.

Por algo se llama Mr. Wonderful


Y ojo, que a veces uno no forma parte de ese grupo de tiburones y le sale responder de aquella manera. Las razones para que esto ocurra son varias, pero generalmente tienen que ver con que no todas las preguntas se realizan de forma educada ni las dudas son especialmente relevantes y eso puede llegar a desatar reacciones desmesuradas. No toda la "culpa" es de unos o de otros. Cada uno debe asumir su parte, pero yo me centraré en las "dianas" y daré algunos consejos para sobrevivir en un foro de traducción desde el punto de vista de quien pregunta.

  • En primer lugar, asegúrate de que tu duda no se puede resolver fácilmente buscando en Google. Plantear si "se dice X o Y" a menudo provoca respuestas desagradables porque, en realidad, la cuestión es fácilmente solucionable buscándolo en Internet. En el caso concreto que menciono, que es un ejemplo cualquiera, bastaría con escribir la duda más "Fundéu" para que aparecieran en pantalla las tan ansiadas soluciones. Las preguntas que no demuestran un interés real son de las que más crispan. Cúrratelo y evítalas. Quizá "se queden con tu nombre" y pierdas credibilidad en un futuro en algún aspecto.

  • Escribe bien. No hay nada peor que decir algo tipo "Hola me ayudan quiero estudiar un master de traduccion y no se cual gracias". Los hay que pasarán de responder (es lo suyo, yo lo hago) o quienes se frotarán las manos deseando cantarle las cuarenta a la persona que tanto esmero ha puesto en su mensaje.
 
Encontrarás a pocas personas que contesten a ciertas cosas
 

  • Sé concreto. No es un foro de asesoramiento personalizado, así que, si preguntas, por ejemplo, "qué másteres de traducción existen", probablemente no recibas respuestas o, de recibirlas, no sean muy agradables. Especifica cuál es tu duda. Además, como traductor, no debes lugar a ambigüedades...

  • Espera la respuesta y, a partir de ahí, que nada te sorprenda. Prácticamente todas las bien planteadas y específicas reciben algún comentario, ya sea nombrando a alguien que te pueda ayudar o directamente planteándote su visión. Pero... ¡ojo! La cosa no acaba aquí. No sería la primera vez que un hilo de una pregunta normal acaba convirtiéndose en un circo de insultos (por si no lo sabes aún, los insultos traductoriles no son del tipo gili******, sino más bien se basarán en analizar los mensajes del "enemigo" en busca de errores a los que sacar punta para poder desacreditarle).

    Estos hilos suelen desvirtuarse de tal forma que no hay vuelta atrás, pero tú date con un canto en los dientes si antes de armarse el lío te han resuelto la duda. No intentes poner paz, nunca funciona. Quien se tiene ganas, se tiene ganas y no hay nada que hacer. Algunos ya son viejos conocidos de este tipo de tendencia y aquello acaba pareciendo un patio de colegio dialéctico.
En definitiva, como en cualquier foro (yo he estado en varios que no son de traducción; en el que más tiempo, diez años), hay que pensarse bien lo que se dice y cómo se dice. Como todos sabemos, es difícil que no haya malentendidos cuando la comunicación no se produce cara a cara y por eso, quien esté interesado en una interacción fructífera, debe arrimar su hombro al máximo, porque, aunque parezca mentira, no todos están dispuestos.

viernes, 11 de julio de 2014

¿Cómo prepararte el Proficiency por tu cuenta?


Mi escritorio durante la preparación del CPE

Hace tiempo escribí esta entrada en la que os preguntaba hasta qué punto es necesario tener un título de inglés que acredite el nivel si te vas a dedicar a la traducción. En ella me quedó claro por los comentarios que, si no pretendes salirte de este ámbito, no es necesario sacártelo, ya que un cliente o una empresa suelen pedir pruebas de traducción, no un título de inglés.

Cuando escribí aquello descarté presentarme, pero han pasado un par de años y me ha apetecido "ponerme a prueba", algo que sabía que antes o después acabaría haciendo. Prepararme por mi cuenta este examen tan "temido" ha sido un gran desafío y, como sé que muchos estáis pensando en presentaros o, al menos, en saber a qué os atenéis si decidís hacerlo, escribo esta entrada para aportaros un poquito más de información... ¡y mis apuntes!

¡Aprobé y con nota!
 Precio y modalidades
  • Este año (2014) han sido 214 euros, cantidad a la que hay que sumar otros gastos como el material de preparación o, si nos ponemos exquisitos, el desplazamiento hasta el lugar del examen (suele ser un hotel).
  • Las modalidades son "computer-based" o "paper-based". La diferencia fundamental es la siguiente:
 
    • En la versión a ordenador escribes y borras cuanto quieras en la parte del writing, mientras que en la de papel tienes que hacer el típico borrador para entregar una versión final limpia (y encima no se permite llevar típex ni bolis borrables).
 
    • En la versión a ordenador el listening lo haces con cascos, mientras que en la tradicional dependes de los altavoces de la sala (que suelen probar varias veces, pero no deja de ser peor).
 
    • En la versión a ordenador, los resultados del examen salen en dos semanas, mientras que para la tradicional tardan bastante más (un mes y pico).
Yo lo hice versión tradicional porque no me ofrecían la otra en las fechas que me interesaban.


Materiales de preparación

Hay mil, aunque como en 2013 cambió el examen para conmemorar los 100 años de su nacimiento, ahora se han actualizado muchos de los libros de preparación y otros tantos se han quedado obsoletos porque algunos ejercicios han cambiado. Los libros que yo he utilizado son los siguientes (a los que hay que sumar todo el material que se puede encontrar en Internet, como pruebas de exámenes, diccionarios online, vídeos de YouTube que luego mencionaré, etc.):


 
¿Por mi cuenta o en academia?

Esta entrada está dirigida a quien se lo quiera preparar por su cuenta porque, doy fe, es más que factible si eres relativamente constante (yo me puse a tope realmente dos semanas antes, para ser sincera). Lo malo de prepararse en academia es que no tienen tiempo para hacer hincapié en los fallos de cada uno de los alumnos que forman el grupo, por lo que no será tan individualizado como cabría esperar. Lo ideal sería practicar cuanto puedas por tu cuenta los tests (porque puedes comprobar la respuesta) y buscarte a un nativo que sepa lo que se pide en el examen para que te revisara los writing y con quien pudieras practicar el speaking. En mi caso, no opté por ninguna de estas opciones y me arriesgué a hacerlo por mi cuenta al 100 %, pero si no te sientes seguro del todo, puedes hacer lo que te digo. También tengo que decir que YouTube a día de hoy es tu mejor amigo en muchos sentidos, aunque no suele molar tanto hablar con una pantalla. ;)
 
Por supuesto, otro factor importantísimo es el económico: no me he puesto a mirar precios de academias, pero prepararos varios cientos de euros al mes (dependiendo de la ciudad, las horas a la semana, etc., pero os saldrá caro).

¿En cuánto tiempo me lo puedo preparar?

La pregunta de oro tiene respuesta gallega: depende. Como uno puede imaginar, cada persona es un mundo, tiene un nivel, unas carencias, unos puntos fuertes, unas experiencias previas, una desenvoltura, etc. que hacen imposible especificar el tiempo aproximado. Como he dicho previamente, a mí me bastaron unas tres semanas: dos fines de semana intensivos y, entre semana, la ida y la vuelta en cercanías.


Partes del CPE:

Esta es, literalmente, la versión a ordenador de mis apuntes a mano, así que es totalmente informal y "para entenderme", la versión oficial de las partes con todo lujo de detalles está aquí.
 
Reading + Use of English
 53 preguntas. 40 % del total. 7 partes:
    • Parte 1:
      • Texto con 8 huecos (tienes que elegir entre las opciones que te dan)
      • Especial atención en las preposiciones, que nos pueden guiar en caso de dudar por qué término decantarnos
      • MUESTRA

    • Parte 2:
      • Texto con 8 huecos (no te dan opciones entre las que elegir, tienes que deducir)
      • Especial atención en la palabra previa y la posterior al hueco que debemos rellenar; se ve mucho más claro
      • MUESTRA

    • Parte 3:
      • Texto con 8 huecos (te dan el principio de la palabra)
      • Especial atención al tipo de palabra (adverbio, adjetivo...) y si es negativo o positivo (cuando pensamos que ya lo tenemos, resulta que estamos diciendo lo contrario a lo que se refiere el texto, no olvidéis que puede ser negativo)
      • MUESTRA
 
    • Parte 4: La más complicada, para mí. "Key Word transformation": te dan una frase y debes decir lo mismo en la que escribas, incluyendo siempre la palabra que te dan y en un máximo de siete palabras (aparte de las que te dan)

    • Parte 5: Leer un texto largo y contestar a varias preguntas multiple choice. Cuidado, se trata de entender el trasfondo del asunto; jugarán a poner sinónimos para despistar

    • Parte 6: Reordenar párrafos de un texto para que sea coherente (hay que fijarse en pronombres y otras pistas que te den la pista sobre qué párrafo va dónde)

    • Parte 7: Identificar un texto (o varios) precedidos de una serie de frases que definen la idea de cada texto

Writing
Dos partes. 20 % del total. 
¡CONSEJOS! (Vídeo maravilloso y oficial, me sirvió muchísimo)
    • Parte 1: Leer 2 textos de 100 pal cada uno. Escribir ensayo (240-280 pal) que resuma los puntos clave, evalúe los argumentos y en el que expreses tus ideas propias

    • Parte 2:
      • Preguntas 1-4: elegir un fragmento y escribir sobre él (letter, article, review, etc.)
      • Pregunta 5 (opcional): escribir sobre uno de los dos títulos que te dan ("set texts")
      • MUESTRA
 
Listening
Cuatro partes. 20 % del total.
 
    • Parte 1: Cuatro fragmentos independientes de 1 minuto cada uno. Responder dos preguntas multiple-choice sobre cada fragmento
    • Parte 2: Escuchar monólogo (3-4 minutos) y rellenar huecos sobre lo escuchado con una a tres palabras
    • Parte 3: Escuchar diálogo (3-4 minutos). 5 preguntas multiple-choice
    • Parte 4: Escuchar cinco monólogos, cada uno sobre un tema (35 segundos cada uno). Identificar cada orador con una de las opciones que te dan

Speaking
Tres partes. 20 % del total. 16 minutos entre 2 examinados.
Se hace en parejas. 2 examinadores (un interlocutor y un asesor)
Suele hacerse en un día anterior al resto de partes
 
    • Parte 1 (2 min.): Conversación entre interlocutor y cada candidato con preguntas como "How important is the Internet for you?" o "Are you an organised person?"
    • Parte 2 (4 min.): Mirar fotos, hablar sobre ellas e interaccionar con el compañero para tomar una decisión sobre lo que te pregunten.
    • Parte 3 (10 min.): El examinador te da una tarjeta con unas preguntas e ideas y tú tienes que hablar sobre ello. Luego el compañero y, después, se inicia un pequeño debate entre los dos examinados.
 

MIS APUNTES + CONSEJOS
  • He subido aquí mis apuntes de vocabulario y estructuras, los que fui tomando durante mi preparación. Siento que no estén estructurados por tipo (collocations, idioms, phrasal verbs...), pero tal cual lo dejé se ha quedado :-P. Como podréis comprobar, son "auténticos", en el sentido de que escribí lo que a mí me resultaba más útil en ese momento: a veces me bastaba con apuntar la estructura sin su traducción (porque lo que necesitaba era recordar una preposición, por ejemplo), otras el equivalente aproximado, etc. Espero que os sirvan ;)
 
  • WRITING: No escribas una versión en sucio completa. Prepárate un único borrador y mejor esquemático (tipo brain storming) que redactado porque si no, no te da tiempo. Es donde se pone a prueba tu capacidad de concisión.
 
  • SPEAKING: No pares. Incluso si te quedas en blanco (a mí me pasó), vuelve al ruedo aunque sea pidiendo que te repitan la pregunta. El tiempo pasa hables o no, y cuanto menos lo hagas, peor. Juega tus cartas y no te metas en estructuras complicadísimas si luego no vas a saber salir de ellas. Mejor más sencillo y bien que enrevesado y a medias.
 
  • USE OF ENGLISH: No te líes. A veces la respuesta más simple es la más acertada. Ten siempre en cuenta el contexto donde aparece el hueco que tienes que rellenar. Puede parecer que en un hueco valdrían tres o cuatro opciones, pero sigue buscando hasta que te des cuenta de que solo vale una por la razón que sea.
 
  • LISTENING: No te atranques. Si no sacas un hueco, que así sea, pero que eso no te impida continuar escuchando atentamente el resto.
 
  • READING: No te engañes, no todos los párrafos valen en todos los lados y la clave está en buscar las palabras (pronombres, adverbios) que hacen referencia a la parte anterior.

Y hasta aquí esta entrada que tantas ganas tenía de escribir. Tengo que confesar que empecé a escribirla cuando comencé a prepararme el examen con la intención de irla completando con lo que fuera viendo sobre la marcha... Quizá no habría visto la luz si no hubiera aprobado, pero afortunadamente no ha sido así, por lo que... ¡aquí la tenéis! :)

¡Hasta pronto!

sábado, 14 de junio de 2014

5 consejos para enfrentarse al mundo laboral al terminar la carrera

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Una promoción más, ha llegado el momento de enfrentarse a la realidad laboral.

¡Pero si tú te graduaste hace un año, Merche! Lo sé, lo sé, pero, precisamente por eso, en este tiempo he podido comprobar que unas actitudes son más acertadas que otras a la hora de enfrentarse a la realidad laboral. En este tiempo, ya habréis tomado ciertas decisiones que habrán marcado vuestra trayectoria, pero ahora la cosa se pone seria y, por eso, aquí van algunos consejos o ideas sobre el tema que, si bien son muy básicos, no conviene perderlos de vista:
 

  • Sé humilde: Suena a tópico, pero cuando uno sale de la carrera es inevitable la sensación de querer comerse el mundo. Hasta ahí ninguna objeción (¡que también tenemos derecho a presumir de título, que nos lo hemos currado!), el problema viene cuando, en algunos casos, el flamante recién licenciado adopta la postura de "a mí nadie me tose" creyendo que, aunque no tenga experiencia, sabe lo que se cuece (o mejor dicho, lo que dicen que se cuece, porque no lo ha comprobado por sí mismo) porque se ha estado informando (¡Bien! Te has movido antes de acabar la carrera, pero no te subas a la parra, que esto acaba de empezar...). Esta actitud acarrea inevitablemente un choque con la realidad, donde nadie ha estado esperando tu llegada ni se te va a recibir con los brazos abiertos porque sí.

  • Prepárate para cometer errores: Un buen ejemplo de esto es el programa Masterchef, donde se elige a unos por ser mejores que otros, lo cual no quiere decir que sean los mejores. Es habitual ver agachar las orejas a los concursantes cuando reciben críticas o se les dice que el resultado no es bueno, que le queda mucho camino por recorrer, etc. Hay que ser capaz de admitir los errores propios, buscar el origen e intentar ponerles solución (aunque a veces hay que cometer varias veces el mismo para aprender, pero esto entra dentro del proceso de aprendizaje, no debe interpretarse como dejadez).

  • Abre tus miras: En la carrera se suele escuchar mucho aquello de "a mí déjame en paz de traducciones X" (médicas, jurídicas o técnicas, las que más rabia te den). En la realidad, debes estar preparado para enfrentarte a lo que te venga, porque es muy posible que, incluso si te especializas y te vendes como traductor de cierta disciplina, te toque abordar otro tipo de textos para ganarte las primeras hornadas de pan. Esto es así, y no debes tomártelo como que te estás desviando de lo que realmente te gusta. Los principios no son más que eso, principios. Ya tendrás tiempo de ir moldeando tu carrera a tu gusto, lo importante es "meter la cabeza" en el sector. Por supuesto, esto no implica que te lances a aceptar cualquier encargo si no te ves capacitado o que aceptes cualquier proyecto por el mero hecho de traducir.

  • Piensa en el "para qué" de tus decisiones sobre formación. Aunque dé pereza (o vértigo) pensar a largo plazo, si decides seguir formándote tienes que tener en mente para qué te servirá la decisión que tomes (llámese máster, curso, intercambio...). Si lo haces únicamente por "adornar" tu CV de recién licenciado y parecer más profesional de cara a un cliente o empleador, más vale que inviertas ese tiempo y dinero en la búsqueda activa de trabajo, porque la experiencia cuenta muchísimo más que la formación y es probable que, en el tiempo que le dedicarías a ese curso o máster, pudieras haber conseguido algún encargo o establecido algún contacto.

    Con el dinero pasa lo mismo: si dispones de 3000 euros para estudiar un máster y no estás seguro del objetivo de cursarlo, invierte ese dinero en intentar encontrar tu camino para desplazarte y hacer contactos en eventos, para crearte una buena identidad corporativa o, simplemente, para vivir día a día en lo que consigues algo. Podrás vivir varios meses mientras buscas y encuentras tu sitio.

  • Prioriza: distingue entre "plan B" y "otra meta". Una cosa es buscar algún trabajillo "mientras tanto" y otra distinta empezar a estudiar otra disciplina diferente "para no cerrarte puertas" y "hacer algo útil en lo que encuentro algo". No confundas "compaginar" traducción y otra rama (enseñanza, por ejemplo) con restarle tiempo a la búsqueda de trabajo en traducción por impaciencia en la obtención de resultados. Por supuesto, hablo en general, no de los casos en los que se necesita ganar dinero cuanto antes por X motivo. 


Se acabó lo que se daba. Welcome to the real world.

    Saludos desde Madrid y... ¡a por todas!

domingo, 1 de junio de 2014

Máster Universitario en Traducción y Mediación Intercultural de la Universidad de Salamanca

Fuente

La Universidad de Salamanca ofrece un Máster oficial en Traducción y Mediación Intercultural que, aunque a menudo pasa bastante desapercibido dentro de la amplia oferta de másteres en esta disciplina, se encuentra entre los que destaca el periódico El Mundo en el ámbito de la traducción y la edición.

En esta entrada, aprovechando que una antigua compañera lo está cursando, quiero ofreceros algo de información sobre estos estudios, sobre los que encontraréis más detalles en la página oficial. No obstante, siempre es agradable leer opiniones y datos de primera mano.

Irene Rodríguez Arcos es recién licenciada en Traducción e Interpretación por la USAL, con intereses laborales en la traducción y la docencia a nivel universitario, sin descartar otro tipo de salidas laborales para seguir traduciendo de forma activa. Ante la posibilidad de seguir en el mundo académico, para una posible tesis se plantea trabajar con traducción y publicidad.

 
  • ¿Por qué el Máster Universitario en Traducción y Mediación Intercultural? ¿Nos puedes dar algunos datos prácticos sobre él?

    "Después de pedir becas de auxiliar de conversación y no ser seleccionada, me planteo hacer un máster para poder acceder a un doctorado. ¿Pero qué máster? Decido que quiero quedarme en mi facultad para, en primer lugar, poder compaginarlo con una beca de colaboración docente (orientada a nuevas tecnologías y herramientas TAO); y en segundo lugar, para hacer un TFM que sirva de introducción o germen de una futura tesis orientada por unos profesores en concreto.

    Hablamos de un máster de unos 2600 euros para el que, si eres licenciado/graduado en Traducción e Interpretación (aunque no vengas necesariamente de la USAL), no tienes que hacer prueba de acceso. Si no es así, hay pruebas escritas y orales (ofrecen la posibilidad de realizarlas a distancia con medios como Skype) que deben superarse para entrar. Hay unas 40 plazas (este año hemos sido treinta y tantos). En la web del máster se puede encontrar información más detallada y actualizada sobre este asunto en concreto y otros igualmente útiles sobre plazos de inscripción, plan de estudios, becas, etc.".


  • ¿Qué tipo de estudiante aprovecharía más el máster? (licenciados en Traducción, en otras disciplinas…)
    "El estudiante ideal para este máster es licenciado o graduado en filologías o carreras orientadas a las lenguas, pero sin conocimientos específicos de traducción. Se les enseñan los fundamentos para desenvolverse en el mundo laboral, aunque la práctica y el rodaje que tienen los licenciados de la carrera de Traducción es superior debido al tiempo dedicado y a la experiencia.

    Yo diría que no está pensado para licenciados en Traducción e Interpretación (al menos de la USAL), pero no por eso es menos aprovechable. Si se seleccionan asignaturas que no se hayan hecho en la carrera (y me refiero a las especializadas de la lengua C, que en la USAL al menos no se potencian) y prácticas que interesen, se puede sacar partido a la experiencia. Sí insisto en que los graduados en Traducción (de cualquier facultad) no deben cursar la asignatura general de “Fundamentos de Traducción” porque ya contamos con esa base.

    Por otro lado, es cierto que hay que coger algunas asignaturas que se hayan hecho ya para llegar a los 60 ECTS obligatorios de matrícula. De todos modos, aunque algunos contenidos se repiten, el enfoque es diferente y la exigencia es mayor. Estamos hablando de enseñanzas de posgrado".


    
    Fuente

  • ¿Es un máster más teórico que práctico?
    "Este máster combina la vertiente teórica y práctica casi a partes iguales, diría yo. Hay asignaturas teóricas de teoría de la traducción, de fundamentos de traducción, partes teóricas de las especializadas, etc.; y, por otro lado, prácticas y el TFM (que cada uno decide la orientación que le quiere dar, desde crítica de traducciones hasta neologismos)".

  • ¿Qué puertas te abre estudiarlo? ¿A qué tipo de salida crees que está orientado?"Depende de cada uno y de lo que haya escogido. A mí me interesaba hacer un buen TFM e ir calentando para la tesis, y es perfecto en ese sentido. La gente que quiera salir a traducir en agencias o de autónomos, puede hacerlo también. Al ser tan general, no cierra puertas".

  • ¿Es exclusivamente presencial, se puede compaginar con el trabajo…?"Es presencial y difícil de compaginar con un trabajo (aunque sea a tiempo parcial), ya que la carga de tareas es considerable. Este año las clases han ido de lunes a jueves, en un horario variable semanalmente entre las 4 y las 9 de la tarde. Las asignaturas son pequeñas (entre 3-4 ECTS), excepto las prácticas (6 ECTS) y el TFM (12 ECTS), por lo que hay pocas sesiones de cada una y no suelen durar más de un mes. A veces hay conferencias por la mañana de asistencia obligatoria. Hay que tener en cuenta que las clases acaban a finales de marzo-principios de abril y después se trabaja con las prácticas y el TFM. Esta última etapa no es presencial, pero hay tutorías regulares con los profesores (tanto para prácticas como para el TFM). Esto último ya depende de cómo lo haga cada uno".

  • ¿Te especializas en algún área concreta durante estos estudios?
    "No hay una especialización muy clara. Se puede elegir entre traducción jurídica, económica, editorial (literaria-medios de comunicación) y científico-técnica en inglés, francés y alemán, pero son muy cortas y no hay itinerarios definidos. La gente suele cursar un batiburrillo de especializadas".

  • ¿Te gustaría destacar algo más?

    "Entre otras cosas, en la facultad hay una beca de colaboración docente remunerada para aquellos interesados en la docencia y las herramientas TAO. Hay dos plazas al año, una para graduados de la carrera de Traducción e Interpretación y otra para los egresados del máster.

    La beca incluye, entre otras cosas, elaboración de material didáctico y manuales de herramientas TAO, impartición de seminarios en la facultad, manejo de la plataforma virtual, tutorías personalizadas con alumnos y asistencia a docentes respecto a valoración de futuras prácticas. Se aprende mucho y es una posible opción para compaginar con el doctorado para los que hayan terminado el máster en la USAL y estén con la tesis en esta facultad".




¡Gracias, Irene!


Nos leemos en la próxima entrada :)



miércoles, 21 de mayo de 2014

¡Tuitea #TraduCV y date a conocer como traductor!


El tiempo que una pasa en el Cercanías puede dar mucho de sí. Hoy mismo, por ejemplo, se me ha ocurrido una idea muy sencilla que ya he publicado en Twitter, Facebook y LinkedIn.

A menudo nos preguntan si conocemos algún traductor de X combinación de la rama Y y nos quedamos en blanco porque, aunque seguimos muchos blogs y leemos a muchos usuarios en Twitter, de la mayoría probablemente no sabemos la especialidad ni los idiomas de los que traduce.

Por eso, he creado el hashtag #traduCV con la intención de darnos a conocer dentro del gremio 2.0
Solo tenéis que tuitear:
  • Nombre completo
  • Combinación lingüística
  • Especialidad
  • (Si os cabe la web)
  • #traduCV

Ejemplo:




Me han comentado que los hashtag caducan relativamente pronto, así que si veis alguna combinación que os interese o simplemente os apetece guardaros a todo el que se anime a tuitearlo, apuntad los nombres y poneros en contacto con la persona que sea antes de que sea tarde. :-)

Está claro que no le enviaríamos una traducción a alguien que no conocemos solo porque nos hemos enterado de que su combinación y especialidad coinciden con lo que buscamos, pero estoy segura de que muchos agradecerán tener a su disposición una lista de personas a las que quizá puedan enviarles una prueba.

¡A tuitear!


ACTUALIZACIÓN: @Gloriafiorani ha recopilado en PDF todos los tuits hasta hoy (29 de mayo), por si se perdiera el hashtag. La versión a la que enlazo es la transformada por Alexandra Reguero a un formato con el que podréis realizar búsquedas. ¡Gracias a todos y a vosotras en particular! 27 páginas, ¡casi nada!

martes, 20 de mayo de 2014

¡Vota por Traducir&Co en los Top 100 Language Lovers 2014! (#tll14)

 
 
Este año vuelven a convocarse los Top 100 Language Lovers y Traducir&Co vuelve a estar nominado en la categoría de Language Professional Blogs.
 
El año pasado quedé entre los 25 primeros puestos también en esta categoría gracias a vuestros votos y, por eso, vuelvo a pediros una ayudita ^_^.
 
Al contrario que otras encuestas farragosas, esta no podría ser más clara. Solo tenéis que entrar aquí, buscar, por ejemplo (ejem...) Traducir&Co y hacer clic en Votar.
 
¡Así de fácil!
 
Os preguntaréis que qué se gana. Pues... ¡darse a conocer! Quien visite la página una vez se anuncien los ganadores el 12 de junio, se encontrará con mi blog y, con suerte, le gustará y volverá a visitarlo en el futuro. ¡Casi nada para una bloguera! :-)
 
Espero vuestro apoyo, ¡gracias!
 
 
 
 

domingo, 11 de mayo de 2014

Travesti y transexual: Aclaración de conceptos

Ni "mujer barbuda" ni transexual: Conchita Wurst es travesti
A raíz de la actuación de Conchita Wurst, que ha ganado Eurovisión ("ganador", en masculino, desde el punto de vista estrictamente correcto de que es un travesti y no un transexual, o "ganadora", en femenino, si tenemos en cuenta que se trata de un artista que se ha promocionado como mujer en el mundo del espectáculo), me doy cuenta del desconocimiento que existe acerca de los conceptos de "travesti" y "transexual". Dado que debemos hablar con propiedad en todos los ámbitos, independientemente de que ciertos términos no aparezcan a menudo en nuestros textos o conversaciones, en esta entrada me propongo diferenciar estos dos conceptos y añadir algo de información relacionada.

Vídeo aclaratorio
El uso del término "transexual" se confunde a menudo con el de "travesti" hasta el punto de llegar a encontrarnos con frases del tipo "transexual, travesti, o lo que sea". No hay que olvidar que cada uno alude a una realidad distinta y es importante conocer las diferencias para evitar caer en esa discriminación/ignorancia, en su mayoría involuntaria. Estas realidades existen y hay que hablar con propiedad sobre ellas para demostrar respeto.

Orientación sexual vs. identidad de género
Para empezar, definamos dos conceptos básicos para entender la diferencia entre travesti y transexual: la orientación sexual y la identidad de género. La orientación sexual es la atracción erótica y afectiva hacia hombres, mujeres o ambos (heterosexual, homosexual o bisexual), mientras que la identidad de género es la convicción personal de ser hombre o mujer. Es decir, una mujer transexual tiene la convicción de ser mujer aunque aparentemente sea hombre y un hombre transexual, tiene la convicción de ser hombre aunque aparentemente sea mujer.

Travesti vs. transexual

Travesti es un hombre que se viste de mujer (o una mujer que se viste de hombre, menos a menudo) pero que no tiene por qué sentirse mujer (u hombre). Ser travesti no implica necesariamente ser homosexual, es decir, no hay que dar por hecho que, si un hombre se viste de mujer, es automáticamente homosexual.



Transexual es una persona que siente que pertenece al sexo contrario. La condición biológica de la persona no se corresponde con su identidad de género. ¡Cuidado! Se trata de una condición biológica, no de una orientación sexual. Un transexual puede ser homosexual, heterosexual o bisexual. Una mujer transexual (un hombre en apariencia pero mujer en esencia) es heterosexual si le gustan los hombres y homosexual si le gustan las mujeres.

Otro aspecto importante que hay que diferenciar es que una personal transexual puede o no hormonarse y operarse. Puede que una mujer transexual decida realizarse un "cambio de sexo" (en realidad lo correcto es decir "reasignación de sexo") para convertirse físicamente en la mujer que realmente siente que es, pero puede también no hacerlo (por la razón que sea, a menudo económica) y, aun así, seguirá siendo transexual (porque SE SIENTE mujer, independientemente de su aspecto físico y genitales).


A estos conceptos hay que añadir que, para ser políticamente correcto, habría que utilizar los pronombres correspondientes a lo que la persona siente que es ("Él" para una mujer transexual y "ella" para un hombre transexual). Sin embargo, dado que se trata de un ámbito muy desconocido, es muy poco frecuente escuchar el uso correcto (aunque dentro del colectivo sí se tiende a usar a este tipo de corrección).

Otros conceptos relacionados:
  • Transgénero y transexualidad (en inglés).
  • Intersexualidad y hermafroditismo.
  • "Género" vs. "sexo".
  • LGTB: Sigla formada por las iniciales de las palabras "lesbianas", "gays", transexuales" y "bisexuales". Es un colectivo (a menudo denominado "gay") que pretende dar visibilidad a los distintos tipos de orientaciones y condiciones sexuales, más allá del concepto meramente gay. En España existe la federación estatal FELGTB.
  • Banderas: todos conocemos la colorida "bandera gay" (que en realidad es la "bandera LGTB"). Surgió en 1978



La bandera que representa la bisexualidad está formada por los colores rosa, azul y morado (apareció en 1998):
 
Bandera del orgullo transgénero (transexual):
 
 
Con esta entrada espero haber contribuido a la aclaración de conceptos con los que no solemos tratar a menudo pero que, por respeto y cultura, debemos dominar para no meter la pata ni hacer sentir mal a quien lo vive en primera persona.