sábado, 23 de abril de 2016

"Léeme TV", primer programa de divulgación literaria para TV online

Ayer en la Noche de los Libros
Qué mejor que el Día del Libro para hablaros de Léeme TV, el primer programa de divulgación literaria para TV online. Su ideadora, Irene Rodrigo, nos habla del proyecto en esta entrevista.

Irene estudió periodismo y arte dramático en Valencia, una combinación que a mediados de 2015 Irene dio como fruto TeComunicas, su web de formación para comunicadores eficaces a través de la PNL y el autoconocimiento. En las mismas fechas, y junto a Nacho Vergara (dirección artística, ilustración), nació Léeme, un programa cuyos doce episodios (uno al mes) abordan un libro desde una perspectiva desenfadada, cercana y relacionada con la vida cotidiana de las personas: sus problemas, sus experiencias y sus emociones. En el último programa, por ejemplo, el equipo se trasladó a París para hablar de Rayuela. El objetivo es que, tras ver el programa (que es muy dinámico, fresco y ameno), el espectador quiera abrir el libro y sumergirse en el mundo infinito de la lectura.

Sin más dilación, aquí va la entrevista:

P: Léeme es el primer programa de tv online sobre divulgación literaria para el fomento de la lectura. ¿Qué te permite el formato vídeo que no te habría permitido la redacción de un blog?

R: La idea de acercar la lectura a personas que no leen mucho haciéndolo a través de más lectura (un blog) no me parecía muy convincente, porque alguien que no se siente atraído por la literatura no va a querer leer sobre libros. Así que, mezclando ideas e influencias y, sobre todo, dejando madurar la idea, Léeme nació casi de manera natural. Primero pensé en un podcast, pero luego tuve que rendirme a la evidencia y es que ese formato no es muy popular en España… Además, el vídeo es lo que más van a consumir las personas en Internet a partir de ahora y desarrollar una idea en este formato me parecía innovador y muy atractivo.

P: En la web de Léeme TV se indica que el proyecto constará de doce capítulos y... ¡ya vais por la mitad! ¿Por qué doce? ¿Cómo se han elegido los títulos que se abordan?

Pensamos que 12 era un número bastante redondo, porque además abarca justo un año (aunque finalmente será más, porque en verano vamos a hacer parón para descansar un poco). Los títulos fueron escogidos al principio de los principios y siguieron un criterio básicamente de gustos… Tratamos de mezclar nacionalidades, temáticas, niveles de dificultad en la lectura… Pero, posiblemente, si volviéramos a hacer una selección, sería diferente, aunque no por ello mejor.

Ilustración Tristano muere N.º1 (Nacho Vergara)


P: En el diario de lecturas de Léeme hablas de cómo los libros que mencionas se pueden relacionar con la vida de quien lo lea. ¿Crees que, si no se establece un paralelismo entre la historia narrada y la vida del lector, quizá este no se sentiría tan atraído?

Para mí hay una diferencia muy grande entre “informar” y “divulgar”. Cuando informas, hablas de una realidad presuponiendo que quien te escucha ya tiene un contexto, un interés y un nivel de conocimientos similares a los tuyos. Das por supuestas muchas partes del discurso y por eso puedes utilizar un lenguaje más técnico y especializado, sin ejemplos ni paralelismos.

Cuando divulgas, sin embargo, admites la posibilidad de que no todo el mundo comparta tu contexto, tu interés ni tu conocimiento: no es cuestión de tener más o menos de todo eso, sino de que el contexto, los intereses y los conocimientos sean distintos. Así que, para hacerte entender por el máximo número posible de personas, tienes que flexibilizar y contar lo que quieres contar en un lenguaje que todos compartan, desde un contexto lo más amplio posible y estableciendo esas relaciones entre la materia que vas a divulgar y realidades de la vida cotidiana que nos incumban a todos. Para mí, de hecho, divulgar es traducir cualquier materia aparentemente compleja al lenguaje de la vida cotidiana.

P: Los amantes de la música dicen que “ya no se compone como en los viejos tiempos”: ¿crees que ya no se escribe como antes?

R: La verdad es que no leo mucha literatura contemporánea, entendida como literatura publicada en los últimos 10 años, por ejemplo. Intento hacerlo y de vez en cuando sí que me animo con títulos relativamente nuevos, pero acabo volviendo a los clásicos. Siempre pienso que hay tanto por leer… Es imposible saber por dónde empezar y por dónde continuar.

Falta tiempo para leer todo lo bueno que hay en este mundo, pero creo que hay escritores actuales muy interesantes, aunque mi criterio no es de especialista ni de crítica. Puedo coger un libro y saber si me gusta o no con dos o tres páginas que lea de él, y sin embargo no sabría decirte por qué me gusta o por qué no me gusta. Puedo intuirlo y darte alguna razón aproximada, pero soy incapaz de analizarlo a un nivel especializado.



P: ¿Qué opinas de eso de “ahora cualquiera escribe un libro” y qué te despierta?
R: Pienso que debe de haber muchos buenos autores moviéndose muchísimo para publicar buenas obras, pero siendo sistemáticamente ignorados por representantes y editoriales. Como en todo, me da la sensación de que, lamentablemente, lo que ahora vende es lo espectacular, lo morboso y lo facilón. Siempre me he preguntado qué es mejor, si que la gente no lea o que lea libros como ésos. Todavía no sé qué pensar, la verdad. Por otra parte, actualmente todo el mundo puede escribir un libro y autopublicarlo con muy poca inversión, tanto en digital como en papel. Esto permite que muchos buenos autores se den a conocer y creen lazos muy estrechos con su público, que es a la vez su comunidad de mecenazgo.

Creo que el reto que se presenta ahora mismo es el de saber separar el grano de la paja. Estamos sobreinformados y sobreexpuestos a productos y opciones, y a veces es complicado saber dónde está la calidad. Por eso creo que ya no se nos debería enseñar a memorizar, sino a discernir y a seleccionar información.

P: ¿Qué sientes al leer traducciones de obras? ¿Crees que “se pierde algo” al traducirlas? ¿Prefieres, si puedes, leerlas en el idioma original?

R: Nunca he tenido una sensación de “falta” ante una traducción literaria, a no ser que esta fuera mala o anticuada. He leído varios libros en su idioma original, aunque no acostumbro a leer en otras lenguas que no sean las que domino perfectamente (castellano y catalán). Suelo hacerlo cuando estoy en viajes largos en el extranjero y compro libros por el camino. Luego vuelvo con el propósito de mantener lecturas en lengua original, pero la inercia acaba llevándome a leer en mis lenguas maternas. Pero siempre que leo en otros idiomas en los que ha sido escrito el libro en cuestión, pienso que es una gozada y que debería hacerlo más.

P: ¿Alguna vez has dejado de leer un libro por encontrarte con una mala traducción/alguna vez un libro “te ha sonado” a traducción? 

R: Tengo la mala costumbre de acabar todos los libros que empiezo, aunque no me gusten o no esté encontrando adecuada la traducción. Así que no he abandonado libros por estar mal traducidos, lo que quiere decir que he sufrido de principio a fin traducciones horribles.

Recuerdo, por ejemplo, la traducción de Un mundo feliz, de Aldous Huxley, un libro que tenía muchísimas ganas de leer. Hace un par de años me encontré una edición ridículamente barata en una librería y nada más empezarla entendí la razón del precio. Me lo leí de cabo a rabo y no entendí absolutamente nada (y no exagero). Como si no lo hubiera leído, vaya. No te podría contar de qué va. Poco después me regalaron El viejo y el mar, de Ernest Hemingway, de la misma editorial, y temblé nada más verlo. Efectivamente, estaba también mal traducido, aunque se entendía mejor que Un mundo feliz. Y hace menos aún me regalaron Demian, de Herman Hesse, de esa misma editorial… y lo tengo sin abrir porque creo que sé lo que me voy a encontrar dentro.

P: ¿Has emprendido (o vas a emprender) más proyectos relacionados con tu afición por la lectura?

R: De momento estamos con Léeme a tope y el programa crece más cada día y alcanza cada vez a más personas. Surgen propuestas y proyectos relacionados con la divulgación literaria, pero todo se andará. Ahora toca disfrutar del proceso y dar lo mejor de nosotros mismos en Léeme para seguir acercando el mundo de la literatura a todo aquel que nos abra sus puertas.

¡Gracias, Irene!

domingo, 17 de abril de 2016

¡No es cliente todo lo que reluce!

Masterball: Atrapa a todos los clientes con un índice de fallos 0.
Antes de hacerme autónoma leía muchísimas entradas de blogs y comentarios en foros sobre los famosos "peanuts" (tarifas bajas) que muchas agencias y clientes pagan. Cuando por fin me di de alta el año pasado, pronto me hice con dos clientes de primera que pagan bien, a tiempo y que me trataban como una profesional. Ahora, uno de esos proyectos ha acabado y ha llegado el momento de la famosa búsqueda de clientes.

No obstante, yo ya llevaba meses "oteando" las ofertas, los métodos, las temáticas, los requisitos, etc. Y, si veía alguna que me interesara, enviaba mi solicitud. Si no, no. Como se suele decir (¿fue Xosé, creo?), "Los clientes hay que buscarlos con la barriga llena", es decir, NO esperes a que termine un proyecto para buscar otros clientes. El proceso es tan largo como el de la burocracia española y, aunque tengas miedo a que se te solapen los proyectos en caso de que te acepten los presupuestos, eso casi nunca ocurre.

Anécdota: Yo al principio enviaba una tímida solicitud para un proyecto y esperaba hasta que me contestaran para enviar otra, "no fuera a ser que me dijeran que sí, empezara mañana y yo hubiera enviado otra solicitud a otro cliente que también me dijera que sí y fuera para empezar a traducir pasado mañana". Cuentos chinos. Novatadas, vamos.

Cada vez recibo más correos preguntándome cómo conseguir vivir siendo traductor autónomo (normalmente me cuentan que los pagos son ridículos y así no se puede vivir) y por eso voy a escribir una reflexión a la que remitiré cuando me manden mensajes de ese tipo. Quizá dentro de un tiempo cambie de estrategia, opinión o punto de vista, pero a día de hoy yo veo las cosas así:

Si entras en una página (ProZ, suele ser) en busca de proyectos y clientes nuevos y envías un presupuesto X a una oferta, hay quien adopta la siguiente estrategia: piensa que las posibilidades de que le elijan aumentarán si baja "un poquito" su tarifa estándar. Sobre todo cuando tenemos la famosa opción de ver cuánta gente ha enviado ya su presupuesto:

Ejemplo de oferta en ProZ (desde ayer, 281 presupuestos)

67 de esos presupuestos son para EN > ES

ERROR. Si "bajas un poquito tu tarifa" para que te elijan, pueden pasar varias cosas:

  • En el "mejor" de los casos (lo que tú esperas que pase), contactarán contigo y, si apruebas la prueba de traducción, tendrás un nuevo cliente con una tarifa más baja de la que cobras normalmente (pero, eh, ¡que tienes nuevo cliente...!).
  • Quizá contacten contigo, pero te digan algo tipo "I am afraid your rate is too high for our budget, would you be willing to provide us with your best rate?". En ese caso, hay quien todavía, con tal de no perder la ¿oportunidad? estará dispuesto a bajar más. Si pasas la prueba, tendrás un cliente que te paga aún menos de una tarifa ya de por sí rebajada. Yuju.
  • No contactan contigo y te frustras: ¿quizá te has equivocado de estrategia y la próxima vez tengas que bajarla más? ¿Será eso? ¿O quizá deberías plantearte que no todo lo que se propone como potencial cliente es merecedor de tu esfuerzo y tiempo?

Conseguir clientes no es un concurso, no tienes que "hacerte con todos" a lo Pokémon. No tienes por qué enviar tu CV a todo lo que se mueve para poder decir que "estás buscando clientes". Decidir NO proponerte para un proyecto también forma parte de la búsqueda (seria) de clientes. Significa que has sopesado varios factores y no te sale a cuenta:
  • ¿Me merece la pena el tiempo que voy a tener que dedicar a rellenar los campos que me piden o enviar un correo de presentación personalizado y acorde a las necesidades del cliente... si no me van a pagar tanto como yo quiero?
  • ¿Me merece la pena el tiempo que, en caso de que contesten, voy a tener que invertir en hacer la prueba que me manden... si no me pagan tanto como yo quiero?
  • El tiempo que dedico a eso (2 o 3 horas, pongamos), ¿no lo podría dedicar en buscar otros clientes mejores... que me paguen lo que yo quiero?
Nótese que en los tres puntos hablo del TIEMPO. El tiempo es la clave, el tiempo es oro. Si nos pusiéramos a cronometrar cuánto pasamos enviando CV, retocando cartas de presentación, documentándonos para pruebas y demás, nos daríamos cuenta de que supone buena parte de nuestra jornada (a menudo, encima, ese tiempo está fuera de nuestras "horas de trabajo"). Eres un profesional. Si dedicas tus horas a algo, que por lo menos sea a algo que lo merezca (con tarifa, temática, etc.). No es oro todo lo que reluce; ni tiene por qué ser tu cliente todo el que publica una oferta.



Siguiendo con el ejemplo anterior, y ya hablando en números:
  • Si este nuevo cliente te paga, pongamos, 0,03 € por palabra (después de rebajar la rebaja...) y te manda un volumen de, pongamos, 1500 palabras al día, estarás ganando 45 euros al día. Eso al mes serían unos 990 euros (réstale todo lo que hay que restarle, ya tú sabeh). Puede incluso que encima sea una temática que no te gusta. No es lo mismo 1500 palabras de marketing que de textos sobre ingeniería. El dinero no lo es todo; es tu trabajo, tienes que sentirte cómodo
  • Como no estás del todo contento (¿quizá te arrepientes de haberte dejado llevar por el "¡Mío, mío!"?), sigues mirando más ofertas y un día aparece una de una temática que te encanta y decides enviar tu presupuesto (esta vez, tu tarifa estándar, pongamos 0,07 €). Para tu sorpresa, te lo aceptan (y te preguntas si has estado haciendo el tonto con tu estrategia de bajar la tarifa por si acaso) y pasas la prueba. ¡Yuju!
  • Cuando te preguntan por disponibilidad, te das cuenta de que, para tener vida, solo puedes aceptar 1500 palabras (lo que te sale a 2310 € al mes haciendo la misma cuenta de antes) y como te da reparo quedar mal con el cliente inicial (quizá lleves poco tiempo, quizá te hayas comprometido a aceptar X trabajo durante X tiempo, etc.), acabas trabajando la mitad de lo que podrías, cobrando menos y a semidisgusto.
Parece una tontería, pero aquello de no querer quedar mal es muy importante, al menos para mí. Si acabo de involucrarme en un proyecto y he aceptado recibir X proyectos, quizá no sea capaz de echarme atrás ("¿y si el otro cliente me falla? Ya no podré volver a este. ¿Y si habla mal de mí? ¿Y si...?"). Aaaaay. Si hubieras esperado y no te hubieras lanzado a la primera oferta que aparece (sin tener en cuenta nada más que el hecho de tener un resplandeciente Cliente nuevo), ahora no te verías en la disyuntiva de quedar mal con unos para aceptar el trabajo de otros, no habrías pasado el mal trago de tener que bajar tu tarifa por tu inseguridad... En definitiva, si te lo puedes permitir en términos de tiempo y dinero (si no, está claro, esta entrada no es aplicable), ten un poco de paciencia y haz el experimento de SOLO enviar presupuesto o CV a quien tú consideres que es una buena oportunidad.


sábado, 9 de abril de 2016

Algunos clientes buenos

Dicen que la tristeza es necesaria porque sin ella no distinguiríamos la alegría. Pues con los clientes, igual. Sin clientes malos no apreciaríamos a los buenos. Sin los explotadores de los que hablamos en las redes sociales casi a diario (y a los que se dedica tanto tiempo) no disfrutaríamos tanto de la experiencia cuando encontramos un buen cliente. Quizá no haría falta dedicarles esta entrada.

Y ojo, que a veces somos un poco masoquistas y nosotros mismos nos buscamos la ruina: nos enervamos y nos recreamos al conocer el trato, la tarifa y las condiciones que propone un cliente que hemos encontrado en un "todo a cien". Si quieres trabajar en buenas condiciones, no mandes tu currículum u hoja de servicios a un cliente que ya de primeras "huele".

¿Qué esperas si ofreces tus servicios al cliente Burns?

En esta entrada hablaré de los clientes que te dejan un buen sabor de boca. De los que te da pena despedirte, de los que esperas que les vaya bien, de los que sabes que contarán contigo y tú querrás contar con ellos. Hace un par de días terminé de trabajar en un proyecto que me ha ocupado buena parte de los últimos meses y no podría estar más contenta con la experiencia. 

¿Cómo podríamos definir a un buen cliente?
Probablemente lo primero que se nos viene a la mente es la tarifa, pero hay otros factores y que para una servidora marcan la diferencia.

  • El trato: el buen cliente es el que te trata de tú a tú (de profesional a profesional), el que no copia y pega los mensajes (y no deja el "Estimado ," o "Dear ," al principio de un email). El que incluso añade emoticonos. :-)
  • La disposición: el buen cliente está dispuesto a admitir los errores (suyos o del cliente final en el caso de las agencias), está dispuesto a contestar a tus dudas dedicándoles el tiempo necesario, se muestra abierto en caso de que le sugieras una mejora o le avises de una incoherencia.
  • La presencia: el buen cliente es el que está al tanto de que todo vaya bien y de que tienes los recursos que necesitas. Es el que te hace "sentir" que hay alguien al otro lado, que no solo se pone en contacto contigo al principio y al final.


Pero ¿cómo distinguir qué clientes son así en una primera toma de contacto? Es complicado porque a menudo hay que intercambiar correos con personas distintas y pasar por una vertiginosa serie de fases y pruebas, pero hay una serie de conductas con las que podemos empezar a atisbar que se trata de un buen cliente...


  • Te llama por tu nombre.
  • Se muestra abierto a explicar los detalles del proyecto.
  • Responde amablemente a tus dudas y propuestas (de plazo, de tarifa...).
  • Te dice que te escribirá en X días y así lo hace (o, si no lo hace, te pide disculpas).
  • Te responde a los correos con relativa rapidez (esto depende de muchos factores, pero yo personalmente tengo comprobado que contestar rápido es un buen indicativo de otras cosas).
De la misma forma que yo he escrito esta entrada, el cliente podría definir qué hace a un buen traductor más allá de que traduzca bien. Por supuesto, esto son mis apreciaciones personales. Os animo a dejar vuestra opinión sobre qué define a un buen cliente y comentar qué experiencias positivas habéis tenido.


jueves, 10 de marzo de 2016

#Testing: La importancia de testear las aplicaciones móviles

Además de traducir, nuestro perfil como expertos en el lenguaje nos sirve para desempeñar muchas otras tareas, como, por ejemplo, la del testeo. En esta entrada pondré algunos ejemplos con los que me he ido encontrando como usuaria últimamente y que ejemplifican lo que ocurre si lanzas una aplicación cuyo texto (sea o no traducción) no se ha testeado previamente. Concretamente me centraré en los truncated texts, hablaré de cuál suele es el procedimiento habitual cuando hay que acortar el texto y de qué otros problemas podemos detectar gracias al testeo. Queridas empresas: hay que testear o de poco habrá servido vuestro presupuesto en una buena traducción o copy.

Para romper el hielo, empezaré la entrada con un ejemplo de una mala traducción/false friend que me encontré en EasyJet intentando anular unos billetes. "Someone else" no es "alguien más", sino "otra persona". Me temo que en este caso no vale aquello de que "no tenía contexto", porque me parece que en cualquier caso la traducción correcta siempre sería "otra persona"...




Roto el hielo, empiezo: el primer ejemplo de truncated text me lo encontré en Wallapop, una aplicación que he estado usando mucho en el último mes y medio. Mi sorpresa vino al pulsar la opción "Borrar producto" y ver que los motivos entre los que podía elegir era "Otro" (bien, primera posibilidad) y "Lo he". Si pulsas "Lo he" descubres que es "Lo he vendido" y solo así desaparece de tu lista de objetos en venta... No obstante, también podría haber sido "Lo he pensado mejor" (me suena haber visto esa opción en alguna otra aplicación), que básicamente tendría la función opuesta. Este problema se podría haber evitado perfectamente si se hubiera testeado.
Si es por cuestión de espacio, quizá podrían haber puesto:
Vendido vs. Otro. 


También en Wallapop, después de pasar el trago de enfrentarte a un unicornio asalvajado que no pueden contener unos pequeños hombrecillos, nos encontramos con que "Estaremos de vuelta muy...". De haberlo testeado, habrían visto que supera el límite de caracteres y podrían haber puesto algo así como "Estamos realizando operaciones de mantenimiento. Prueba más tarde" o algo así.


La siguiente es Spotify. He caído en la tentación de probar Spotify Premium y me he encontrado con este "Escuchar en este...". ¡Qué intriga! ¡Qué será! Pues, claramente, "Escuchar en este dispositivo". ¿Quizá podríamos haber evitado este problema si hubiéramos puesto "Oír en dispositivo"? "Oír" y "escuchar" tienen connotaciones diferentes, pero entre que quede cortado y cambiar el matiz, probablemente el cliente prefiera lo segundo.



A cuento de esto, os digo que, por lo que he ido viendo estos años, cuando hay que acortar el texto los clientes suelen preferir, por este orden:

  1. Cambiar las palabras: Escuchar en este dispositivo > Oír en este dispositivo
  2. Omitir los artículos: Oír en este dispositivo > Oír en dispositivo
  3. Abreviar las palabras: Oír en dispositivo > Oír en disp.
Si ni así cabe, lo ideal es preguntarles qué prefieren. No sería la primera vez que veo traducciones como "En. bot. esp" o similar, sobre todo en dispositivos médicos. Como podréis imaginar, mantener la coherencia en estos casos es casi imposible, puesto que a veces quizá tengamos más espacio, menos, etc.

Estos son solo algunos ejemplos con los que me he topado últimamente, pero recuerdo que, cuando hacía testings casi a diario en plantilla me encontraba con el problema de las incoherencias, por ejemplo:
  • Incoherencias entre tú y usted (probablemente mandan en diferentes archivos el texto y por error piden traducirlo de distinta forma).
  • Incoherencias con artículo ("Pulsa el menú" vs. Pulsa Menú").
  • Incoherencias con las mayúsculas y minúsculas (quizá en uno diga "Prueba la versión Premium" y en otro "Prueba la versión premium").
  • Incoherencias con la traducción de opciones (quizá en uno diga "Ok" y en otro "Aceptar"). De nuevo, lo más probable es que se trate de dos traducciones hechas en dos archivos diferentes quizá con diferentes indicaciones (y, si no se testea... nunca sabes cómo queda el conjunto).
Todo esto y mucho más se puede detectar en el testeo. Es importante que las empresas contemplen añadir a sus procesos este último paso tan fundamental antes de lanzar la aplicación al mercado ya que el objetivo debe ser que la experiencia de usuario sea lo más satisfactoria posible. Al menos para mí, si puedo elegir entre dos aplicaciones, una con estos problemas y otra similar sin ellos, me decantaré por la más fácil para mí.


domingo, 7 de febrero de 2016

A favor de los blogs de traducción

Fuente

Escribir un blog es muy fácil.
Solo hay que hacerlo de forma relativamente constante. Generar contenido medianamente interesante. Con cuidado de no ofender a nadie. Con mil ojos para no cometer ningún error o errata...
Bueno... quizá no sea tan fácil, después de todo.

Los blogs surgen por mil razones y, con motivo del cuarto cumpleaños de este, voy a aprovechar para hablar un poco de él y de por qué sigo escribiéndolo. Traducir&Co nació de una idea muy simple: ayudar a los estudiantes (como yo lo era en 2012) aportando toda la información posible sobre la prueba de acceso a la facultad de traducción de Salamanca, ya que la que yo encontré empezó siendo prácticamente inexistente. Después me di cuenta de que tenía muchas ideas revoloteando en la cabeza y que esta sería una buena manera de plasmarlas. Lo utilizo como diario, como foro, como cuaderno de notas...

En estos cuatro años son muchas las personas que han contactado conmigo para plantearme dudas o incluso solamente para felicitarme y darme las gracias por los contenidos. Cómo no, también he recibido críticas de todo tipo y que por momentos me hicieron preguntarme qué necesidad tenía yo de aguantar lo que estaba aguantando (rumores, invenciones, suposiciones, mentiras, insultos, ataques e incluso amenazas). No obstante, decidí seguir porque, al fin y al cabo, es un proyecto personal que a mí me llena, no hace daño a nadie y, de vez en cuando, ayuda/entretiene a algunos.

En estos cuatro años también he visto cómo ha decaído la blogosfera. Es curioso que a veces se interpreta tener un blog como un intento de llamar la atención, ser especial o incluso "creerse alguien" en lugar de verlo como lo que es: una forma altruista de compartir contenido porque sí, sin otro objetivo que el de compartir. Hubo un boom en 2012, pero luego empezaron a surgir los malos rollos y los trolls anónimos y no anónimos, lo que provocó que muchos prefirieran huir de esos cuchillos que algunas personas lanzaban de forma indiscriminada sin más motivo que el de divertirse ellos y hacer daño a los demás.

Es curioso, mucha gente critica que la mayoría de blogs estén dirigidos a otros traductores en vez de a posibles clientes, y yo me pregunto... ¿dónde pone que deba ser así? ¿Acaso no hay blogs de publicistas para publicistas? ¿Es que un blog solo debe tener como objetivo encontrar clientes? ¿No será que si no lo hace el autor es porque así lo ha decidido? Que un blog se dirija a un público diferente al que uno espera no significa que sea un error por parte de quien lo escribe. Probablemente sea una decisión meditada y esa persona ha decidido dedicar su tiempo de forma altruista a ayudar o entretener a otros miembros de su sector. Si no te interesa, está en tu mano no leerlo.

Desde Traducir&Co quiero romper una lanza a favor de los blogs de traducción. Un espacio normalmente personal al que el autor dedica mucho tiempo, esfuerzo, ganas y cariño.
Ojalá que vuelva la época dorada de la blogosfera.
Yo, desde luego, tengo cuerda para rato.

lunes, 11 de enero de 2016

Convocatoria del examen de la ONU para traductores de español de 2016 [Actualizado]

UN Language Competitive Examination for Spanish Translators

¡Ya hay fecha y convocatoria!
(Entrada actualizada el 20 de marzo de 2016)



Fuente

El concurso de las Naciones Unidas para contratar traductores de español se celebrará el 28 de junio de 2016. A través del blog onutraducción (@sts_un en Twitter) se sabe que habrá dos novedades importantes en esta convocatoria (pero será en primavera cuando se abra el plazo de inscripción y se sepan más detalles):
  • El examen será a distancia (¡adiós desplazamientos!).
  • Si tienes un título universitario de traducción o afín solo tendrás que examinarte de la parte de traducción EN > ES (si no, tendrás que traducir también un texto del árabe, chino, francés o ruso al español).

    En la página citada enlazan a tres vídeos informativos:

En este otro vídeo, la traductora Ana Puga, que trabaja en la sede de Nueva York de la ONU, habla largo y tendido sobre la preparación, el trabajo, su experiencia, etc. Por si os interesa, en la entrevista habla de ODS, el repositorio de documentos oficiales de la ONU, y de UNCAREERS, donde se publican las ofertas de empleo.

Aquí se habla del examen, aquí esta el examen de la convocatoria de 2012 y encontraréis ejemplos de textos.

Una duda que me ha surgido es si quienes se examinan pueden elegir el destino (recordemos que la ONU tiene sede en Nueva York, Ginebra, Nairobi y Viena), pero me comenta Ana Puga que no se elige, sino que los aprobados quedan en una única lista a partir de la que se va llamando a la gente desde el destino donde tienen vacantes. 

Por ahora, eso es todo. Actualizaré la entrada en primavera, cuando salgan más detalles :-)



sábado, 9 de enero de 2016

Cómo detectar repeticiones en un texto


Uno de los aspectos que más empobrecen un texto es la repetición innecesaria de términos. A veces porque se nos ha pasado, otras porque hemos suprimido una frase y al final han quedado las dos palabras iguales muy cerca... Las repeticiones son muy frecuentes y, para mí, imposibles de detectar hasta que di con este programita que os menciono hoy: Repetition Detector. Seguramente haya muchos parecidos o mejores (podéis hablar de los que conozcáis en los comentarios), pero este es el que me comentó @windfish_ por Twitter cuando pregunté y desde entonces es el que uso.

La versión 2 es gratuita durante un mes y después tenéis dos opciones: o pagar los 7 dólares y pico que cuesta o pasaros a la versión 1. Yo elegí la segunda y por eso las capturas que incluyo en esta entrada se corresponden con esa versión. Los parámetros se pueden ajustar, aunque yo uso los que trae de forma predeterminada, salvo alguna cosilla.

Las ventajas de utilizar este programa son varias:


  • Detecta repeticiones de palabras y de palabras parecidas (tú defines el nivel de similitud)
  • Te dice cuántas veces has usado las 50 palabras más utilizadas en tu texto.
  • No hay límite de caracteres (aunque con textos grandes se tira un rato).
  • Cuando haces clic en una palabra, te señala todas las veces que la has utilizado en el texto.
  • Puedes incluir palabras que no quieres que detecte como repeticiones ("como", "este" [en el ejemplo que os pongo a continuación] o lo que queráis).

A continuación os pongo una captura para que veáis cómo lo tengo configurado y cómo funciona:


Ver grande aquí

A mí me está resultando muy pero que muy útil para el proyecto en el que llevo trabajando los últimos meses, cuyo cliente final tiene como objetivo que no se repita nada de nada, ni cerca ni lejos.


Espero que a vosotros también os sea de ayuda. 

¡A probar!

lunes, 4 de enero de 2016

Sugerencias de regalos de Reyes (2016)



Como quedan apenas unas horas para los Reyes, qué mejor que empezar el año con una recopilación de todo lo que he sugerido en los últimos tiempos en el blog, ya sea como regalos para otros o para vosotros mismos. Algunos os sonarán más porque son más recientes, otros quizá ni los recordéis y, para añadir algo nuevo, los dos primeros son mis últimas compras/regalos, así que allá vamos:
  • Móvil Xiaomi mi4c: esta es mi última adquisición en smartphones y es una auténtica pasada. Las fotos que hace son absolutamente brutales (las dos imágenes que ilustran esta entrada están hechas con él, para que veáis la calidad, aunque he tenido que reducir el tamaño para que no tarde mucho en cargar), el rendimiento es genial y es la marca por excelencia en China.
  • Barra de sonido Pioneer: este año he hecho este regalo y me aseguran que es una auténtica pasada, ya que las teles que se venden actualmente precisamente carecen en general de un buen sistema de sonido.
  • Reposapiés para no forzar la espalda (misma entrada).
  • Teclado Windows oficial (misma entrada).
  • Pulsómetro Polar A360 para saber más sobre tus hábitos de ejercicio, entre otras muchas cosas (aquí la entrada original). También tenéis la versión anterior, 100 euros más barata.
  • Robot de cocina para ahorrar tiempo y cocinar más variado y sano (misma entrada).
  • Kindle Paperwite para llevar cuantos libros quieras y poder leerlos sin luz también (aquí la entrada original). También tenéis la versión anterior, que cuesta 80 en vez de 130.
  • Por último, yo creo que me voy a comprar el nuevo libro de Isasaweis ("Cocina sana para disfrutar"). Llevo siguiendo a esta chica desde el principio y creo que sabe de lo que habla.

¡Que paséis unos buenos Reyes!


miércoles, 30 de diciembre de 2015

Traducción casera o "deja, ya lo traduzco yo"


Hace unas semanas contactó conmigo un compañero no traductor pidiéndome presupuesto para la traducción del perfil de LinkedIn de uno de sus contactos. Por si acaso, me aseguré de la combinación de la que estábamos hablando (me imaginaba que lo querría al inglés) y me confirmó que efectivamente se trataba de ES > EN.

En primer lugar le expliqué la necesidad de contactar con un traductor nativo que tradujera al inglés (y no un español que tradujera en inversa). Le recomendé a una persona de confianza y, tras darle una idea de qué tarifas podría barajar, me dijo que me avisaría con lo que le dijera el potencial cliente final. Unos días más tarde me dijo que al final el cliente (y añado: probablemente en vista de lo que le iba a costar) había decidido traducir su perfil él mismo.

Seguro que os suena la historia si sustituís "traducción de mi perfil de LinkedIn" por cualquier otra cosa. Pero es que si ya es poco acertado decidir hacer una traducción casera de cualquier documento, aventurarse con la traducción casera de un perfil de LinkedIn es un suicidio profesional. En primer lugar, porque si traduces tu perfil es porque tienes interés en expandirte y, en segundo lugar, porque es mejor solo tenerlo en español (y bien) que en bilingüe (y mal). Imagino que ese misterioso cliente final (del que desconozco siquiera la profesión) pensaría que le iba a costar más el ajo que el pollo, pero lo que no sabrá nunca con certeza es cuántos posibles empleadores han descartado su perfil por chapucero.

Si yo fuera empleador y entrara en un perfil de LinkedIn traducido palabra por palabra, con faltas de ortografía, sinsentidos y otros errores habituales de los traductores aficionados, directamente pasaría de él. Por otro lado, el traductor casero vivirá ajeno a las oportunidades que está perdiendo y se dirá orgulloso que se ha ahorrado un dinerito gracias a Google Translator & Co.

Señores traductores caseros: NO se la jueguen y contraten a un traductor profesional, nativo del idioma al que quieren traducirlo.


domingo, 27 de diciembre de 2015

Be Olatz, my friend.

Uno está pensando en cumplir propósitos para este nuevo año cuando le sorprende como un mazazo una noticia tan triste, impresionante e inexplicable como el fallecimiento de una compañera de profesión, de pasión y de redes como era Olatz. Esta mañana mi Facebook se inundaba de fotos con ella de sus amigos más cercanos y poco a poco la noticia ha llegado a todos los rincones de la blogosfera.

Conocí a Olatz en el Eneti de 2013 cuando se me acercó con una sonrisa de oreja a oreja, y volvimos a coincidir en el Traduemprende de ese año, donde rebosaba alegría como siempre. Pocas veces se conoce a una persona tan alegre, jovial, con ganas de comerse el mundo y con tantos planes en mente como Olatz (Oli), que contaba 23 años. Por fin había cumplido su objetivo de irse a China a dar clase a niños, y allí, cumpliendo sus sueños, nos ha dejado.

Desde aquí mi más sinceras condolencias a su familia y amigos. 
Sabed que ha dejado huella más allá de todas las fronteras que ella quería traspasar.
Yo de mayor quiero ser como la pequeña Olatz.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Balance de 2015 en Traducir&Co


¡Bueno...! Parece que fue ayer cuando escribía este repaso de 2014 o este de 2013, pero ya ha pasado ooootro año más. 2015 toca a su fin en cuestión de una semana y para seguir la tradición me gustaría hacer balance de este año tan movidito

En este año el blog ha recibido más de 210 000 visitas, lo que suma un total de casi 635 000 desde que lo creara allá por enero de 2012 (¡casi cuatro años ya!). Por ello, me gustaría daros las gracias a todos los que lo hacéis posible. Como agradecimiento, os espera un añito más de Traducir&Co.

En este año me he dado de alta como traductora autónoma, una meta que en algún momento llegué a descartar por el miedo que tenía a que las cosas me fueran mal, pero ha sido la mejor decisión que he podido tomar y estoy muy contenta con el resultado. A continuación os hablo brevemente de lo mejor y peor de ser traductora autónoma, desde mi punto de vista (ya que no le dediqué una entrada al tema en su momento).

  • Pros:
    • No tener que gastar tiempo ni dinero en transporte.
    • Ponerte tus propios horarios.
    • Decir "no" a los clientes que no consideras que se ajusten a lo que buscas (temática, precios, condiciones...).
    • Ganar más que con una nómina.
    • Decidir cómo buscar clientes, cómo tratar con ellos, darte a conocer... (es decir, hacer automarketing como quieras).
  • Contras:
    • Falta de disciplina (aka: estar todo el día en pijama).
    • Ponerte tus propios horarios.
    • El retraso en los pagos.
    • Que te tomen por el pito del sereno en las pruebas de traducción/que tomen por el pito del sereno tu profesión.
Gracias a haber dado este paso, este año me he dado cuenta de que estaba más preparada para el mundo laboral de lo que creía: sé resolver problemas, proponer soluciones, actuar de forma profesional pase lo que pase.

 

En este año he descubierto lo importante que es cuidar y escuchar al cuerpo. De nada sirve arañarle horas al reloj para traducir y traducir si llega un día en el que el cuerpo dice basta. A lo largo de 2015 he dedicado varias entradas y publicaciones en Facebook a la higiene postural y la necesidad de estar activo. Más vale prevenir que (intentar) curar y gastarse los cuartos en fisioterapia, quiropráctica, pilates, etc.

En este año he querido profundizar más en temas que no son de traducción (ni marketing, productividad, etc.), concretamente en el Mindfulness (os recomiendo este libro), una disciplina que solo conocía de pasada de ver portadas en La Casa del Libro y el Vips. Básicamente consiste en ser consciente de nuestra realidad en todo momento y despojarse de automatismos... entre muchas otras cosas.

En este año, en resumen, he vivido un montón de cosas de las que he aprendido mucho, y me he dado cuenta también de lo mucho que me queda por aprender. Cómo no, mi mente inquieta tiene curiosidad por saber qué balance haré de 2016 el año que viene por estas fechas, por eso un año más voy a utilizar (y os lo vuelvo a recomendar) el servicio de FutureMe.org, una página que te permite escribirte un email para recibirlo cuando tú quieras. A mí me gusta mandármelo para recibirlo en Nochebuena o Nochevieja del año siguiente :-)

¡Feliz Navidad!


miércoles, 16 de diciembre de 2015

¿"Solo" se escribe con tilde o sin tilde?

¡Ojo! Que hay quien prefiere saber qué piensan en Yahoo xD

¡Hola! Esta es una brevísima entrada/reseña de una de las dudas más frecuentes del castellano y más buscadas en Internet. El resumen es el siguiente:

La RAE, en la Ortografía de la lengua española publicada en 2010, determina que "solo":


  • NUNCA se escribe con tilde si no hay riesgo de ambigüedad. Ejemplo: Yo trabajo solo (actúa como adjetivo).
    Ejemplo: Solo te estoy pidiendo que vengas (actúa como adverbio).
  • Si hay riesgo de ambigüedad, SE DESACONSEJA escribirlo con tilde (pero se sigue admitiendo)Ejemplo: Trabajo solo los domingos.
    En estos casos, se recomienda cambiar "solo" por "solamente"/"únicamente" si actúa como adverbio.
  • En resumen: escribe "solo" sin acento siempre y nunca te equivocarás.

Fuente

Si te ha gustado esta entrada, puede que quieras ver cuáles son las dudas más frecuentes que tenemos los traductores respecto a la lengua.


viernes, 11 de diciembre de 2015

Los tres mejores regalos para un traductor esta Navidad


Ya asoma Papá Noel y la corona a Melchor, así que toca ponerse con los regalos de Navidad

Hace poco os expliqué en esta entrada los elementos que componen mi oficina con su correspondiente enlace por si queréis comprarlos, pero como es Navidad, hoy os traigo una selección de TRES regalos, pero... ¡qué regalos! Por supuesto, todo basado en mi experiencia personal con ellos (de ahí que escriba como si fuera la teletienda). ¡Allá van!

Primer regalo: pulsómetro Polar A360 [by Pablo :-)]

Nunca pensé que yo pudiera sacarle partido a un pulsómetro, pero es que este es mucho más. ¿Por qué es un buen regalo para un traductor? Porque más allá de medir pulsaciones, calcular calorías, pasos y frecuencia cardíaca, ¡te avisa cuando llevas una hora sin levantarte del asiento! Y puedes sincronizarlo con tu móvil en cualquier momento para ver cuánto tiempo has estado andando, corriendo, de pie, sentado o tumbado. Para mí ha sido una auténtica revelación y tras saber que paso unas 12 HORAS SENTADA, intento organizarme mejor, salir más y... ¡cumplir el objetivo diario que el pulsómetro te asigna según peso, edad, etc.! Además, puedes activar notificaciones de llamadas, correos, wasaps, etc.

Una hora sin levantar cabeza y... ¡tachán!

¡Puedes saber que te llaman y cogerlo desde el móvil!


Ejemplo de mi día el domingo



Aprovechando el Black Friday me compré este robot donde se puede cocinar básicamente de todo. ¿Que por qué es ideal para un traductor? Porque puedes dejar los ingredientes metidos y configurarla para que la comida esté hecha a X hora, por lo que no tendrás que preocuparte de que se te eche el plazo encima o enrollarte contestando correos. ¡Una pasada... y qué lentejas!

Tercer regalo: Robot aspirador LG Hombot 

Esto ya es la crème de la crème. 
Yo la pongo por la mañana y me siento al ordenador a trabajar mientras limpia. Teniendo cuidado de quitar cables, calcetines y demás, esta aspiradora hace lo que tú harías... pero mejor. Llega a todas las esquinas por esos pinceles largos que veis en la foto (van rotando a toda velocidad) y la suciedad se acumula en un depósito que viene con un asa para que solo sea vaciarlo y listo. ¡También se puede programar para que lo haga a cierta hora para que ni te tengas que levantar de la silla! Y lo mejor es que, cuando ha terminado, vuelve sola a su "casa" y se pone a cargar. ¡De verdad, todo ventajas!

En serio, para mí estas tres maquinitas han sido el descubrimiento y la inversión del año (bueno, y también este cepillo limpiador facial, ¡pero eso para traductores y no traductores!). En definitiva, a veces hay que mirar más allá de lo que está directamente relacionado con nuestro trabajo y, aun así, puede ser un regalo perfecto. 

¡Os animo a dejar vuestras ideas por aquí...!

domingo, 6 de diciembre de 2015

El origen de mi pasión


No fue un profesor ni una circunstancia lo que me hizo amar el inglés. Fue algo que había estado presente durante toda mi vida y que al final se canalizó por esa vía: la música. Fue la pronunciación, cómo fluían las palabras, la sonoridad, lo que me enamoró de esta lengua, motivo de la que fue mi primera gran meta y pasión en la vida. Mi sueño era poder entender de oído algún día las canciones que yo cantaba a voz en grito chapurreando ya desde los cinco o seis años. Y lo he conseguido.

Recuerdo coger los libretos de los CD, ir siguiendo la canción guiándome con el dedo por los versos e ir sorprendiéndome de que dos letras juntas formaran una nueva combinación que yo desconocía hasta entonces. Recuerdo, más adelante, carraspear, cerrar la puerta de mi habitación, colocar un taco de folios en la mesa y comenzar a traducir con mi diccionario Collins (el mejor regalo de cumpleaños que me han hecho mis padres). Ni decir tiene que ahora miro aquellas traducciones y me río muchísimo, pero la seriedad y profesionalidad con la que yo creía abordar esa tarea sigue presente. Lo he conseguido.

Por eso defino el inglés y la traducción como mi pasión, porque comenzó en la infancia y lo que pasa en esa etapa es lo que trasciende de adulto y lo que nada ni nadie puede cambiar.

  • Ni profesores que no intentaban ocultar sus deficiencias cargándola contra el alumno.
  • Ni aquellos otros que nos intentaban clavar a fuego pronunciaciones y vocabulario incorrectos y desfasados.
  • Ni cuando no sacaba las mejores notas de clase en inglés, ni cuando utilizaba estructuras de las canciones de las que había aprendido más inglés que en clase y el profesor me decía que no sonaban naturales.
  • Ni cuando suspendí dos años seguidos la prueba de acceso de traducción de Salamanca.
  • Ni cuando busqué apoyo para conseguir el objetivo de aprobarla y en un centro de idiomas me miraron de arriba abajo y me dijeron con desdén que no iba a entrar porque era demasiado difícil.
  • Ni cuando por momentos he sentido o me han hecho sentir que no traducía bien.

Ni así, porque comenzó en la infancia y lo que pasa en esa etapa es lo que trasciende de adulto y nada ni nadie puede cambiarlo.

Y de repente ocurrió. Escuchando las canciones de antes y de ahora, poniendo canales de noticias extranjeros, viendo películas y series, y entendiendo perfectamente lo que dicen. Se había cumplido. De repente me doy cuenta de que he alcanzado un objetivo que en su momento era primordial y, cómo no, creí inalcanzable. De esos que, cuando por fin consigues, le quitas importancia porque ya tienes las miras puestas en otra meta.

La vida adulta es tan frenética que a veces nos cuesta pararnos a pensar que muy probablemente, si hemos mantenido intacta una pasión, hayamos cumplido sueños de nuestra infancia. Y por eso escribo esta entrada, porque seguro que alguno de vosotros le va a alegrar el día echar la vista atrás y darse cuenta de que los objetivos que hoy considera imprescindibles hace unos años no existían, pero ya ha conseguido otros que antes eran la prioridad número uno.

Feliz domingo.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Escribe un email eficaz (y no me hagas perder el tiempo)

No me puedo resistir a compartir con vosotros la experiencia que viví ayer con el correo electrónico. Como no hay mal que por bien no venga, la que yo ya llamo "la mayor pérdida de tiempo del año" (otros candidatos eran la espera al teléfono con la musiquita de ciertas empresas) me ha servido para extraer una serie de conclusiones sobre la productividad y la lógica en el intercambio de emails. Como una imagen vale más que mil palabras, prefiero poneros en antecedentes: (para los más curiosos, he dejado abajo una transcripción de estos correos)



Sí, amigos, esta es la ristra de mensajes que he intercambiado con una aseguradora para pedir información sobre la factura que me tienen que enviar. La respuesta era muy sencilla y requería mucho menos tiempo del que me ha hecho perder (y que ha perdido ella), pero... no pudo ser. No hay nada menos productivo que una retahíla como esta. He interrumpido mi trabajo un total de seis veces en cuestión de hora y veinte para algo que se podía haber resuelto prácticamente con una breve explicación. Bien es cierto que podía no haber contestado inmediatamente, pero quería dejar el asunto zanjado cuanto antes y soy de las que, como la mayoría, no desactiva las notificaciones de correo (yo uso Checker Plus for Gmail).

Encuesta que realicé para conocer la tendencia

Volviendo al tema, creo que para escribir correos debemos tener en cuenta varios conceptos básicos y lógicos:
  • Lee antes de responder: asegúrate de qué es lo que está solicitando o preguntando esa persona.
  • Sé conciso: la otra persona no tiene tiempo y, si lo tiene, lo quiere emplear en cosas mejores.
  • Sé informativo: aporta toda la información que puedas en un solo correo para que no sea necesario más intercambio de mensajes.
  • Sé educado: ir al grano no es sinónimo de ser borde o cortante. Incluye caritas si hace falta (de esto hablaré en otra entrada).
En el libro La semana laboral de 4 horas, de Tim Ferris, (me lo descubrieron Pablo Muñoz y Ángel Alegre) se propone una filosofía extrema en lo que respecta a la gestión de correos electrónicos. El autor afirma que, con su método, solo consulta el correo una hora a la semana y, como se suele decir, la vida sigue. ¡Echadle un ojo! No es aplicable a los traductores porque vivimos de encargos, pero hace pensar ;-)

Sin llegar a estos extremos, sí es cierto que creo que pasamos muchísimo tiempo gestionando correos y actitudes como la que ha tenido esta mujer solo consiguen sacarnos de quicio, desconcentrarnos y hacernos perder el tiempo. En fin, sin más dilación paso a ofreceros el intercambio, cual pelota de tenis, de mensajitos:


  • Yo: (...) "¿Me llega la factura junto con toda la documentación a casa?"
  • Ella: "Te llega el contrato, se te cobra por el banco".
  • Yo: "Me refería a que necesito una factura del pago, supongo que no habrá problema".
  • Ella: "No se envía a casa, en caso que necesitase alguna la puede pedir".
  • Yo: "Sí, necesito una. ¿Basta con este email para pedirla o tengo que hacer algo más?".
  • Ella: "Se solicita por escrito".
  • Yo: "¿Por correo tradicional? ¿A la dirección que indica en tu firma? ¿Me puedes proporcionar toda la información, por favor?".
  • Ella: "Si, como prefieras, por fax al ******** o email".
  • Yo: "Dices que se puede enviar la solicitud de la factura por email, pero ¿a qué dirección?".
  • Ella: "Si tú quieres una factura de *, me lo solicita y yo lo paso al departamento correspondiente y te lo envían a tu casa".
  • Yo: "De acuerdo, entonces te solicito por favor que te encargues de pedir al departamento que sea que me emita una factura de *".
  • Ella: "Hasta que no te cobren no puedo".

No comment.
Bueno, sí comment. ¡Comentad!